Intro
EMERGENCIA: Reflexiones no convencionales sobre los fundamentos y principios claves para el desarrollo de un liderazgo efectivo hacia la nueva generación…
Introducción.-
¿Es también tu mundo?
Nací en un mundo donde la gran mayoría de personas solamente piensan en su propio beneficio. Un mundo donde todavía hay niños que se mueren de hambre. Un mundo donde unos pocos manejan la mayor parte de los recursos y el resto trabaja para ellos. Un mundo donde quienes tienen acceso al poder gobiernan corruptamente. Un mundo dónde reina la mentira y el egoísmo. Un mundo dónde las guerras matan a cientos de personas anualmente. Un mundo donde la pornografía es uno de los negocios más rentables. Un mundo dónde las madres mueren al dar a luz por falta de salud. Un mundo donde sólo la mitad de los jóvenes terminan la secundaria. Un mundo en el que la contaminación está destruyendo la capa de ozono y el planeta. Un mundo en el que la mayoría de la población sigue su propio camino mientras a su alrededor la injusticia sigue creciendo y lastimando a otros seres humanos y a la naturaleza. Un mundo que se está destruyendo por la falta de conciencia.
El mundo en el que he vivido la mayoría de mi vida es Latinoamérica. Es el mundo que mejor conozco. Es mi mundo, es mi casa, es mi hogar. ¿Es también tu mundo?
Me cansé de ver como otros destruyen mi hogar. Me cansé de escuchar injusticia en las noticias. Me cansé de esperar que sean otros quienes propongan un cambio. Me cansé de pensar que son otros quienes harán algo al respecto. Me cansé de echar la culpa a los demás. Me cansé de ser un espectador y no asumir mi responsabilidad.
No sé exactamente cuál será el impacto que tendrán mis acciones al respecto. La verdad creo que no me preocupa tanto. Lo único que quiero es ser fiel a lo que hay en mi corazón y dedicar mi vida a tomar mi propia responsabilidad e invitar a otros a hacerlo, independientemente si los resultados son grandes o pequeños ante los ojos de los demás.
No lo puedo explicar en palabras, pero tengo una convicción tan grande en mi corazón de que como (jóvenes) latinoamericanos podemos iniciar un movimiento que transforme muchas de las dolorosas realidades de nuestras familias, de nuestras comunidades, de nuestras ciudades y nuestros países. Realmente lo creo!
En lo que a mí respecta, estoy comprometido en no seguir siendo un espectador… ¿Caminamos juntos en esto?
¿EMERGENCIA?
Considero que es una EMERGENCIA en dos sentidos. Por un lado es una emergencia en el sentido de que es algo urgente y que requiere de nuestra atención inmediata y prioritaria. Es una emergencia porque la situación es crítica y necesitamos hacer algo al respecto.
Por otro lado, es una EMERGENCIA en el sentido de que es algo que está emergiendo. Hay una nueva generación de adolescentes y jóvenes que está surgiendo en América Latina. Una generación con una profunda conciencia social y con el deseo de ser parte del cambio de la realidad de sus países. Está emergiendo una nueva generación!*
Así que en la EMERGENCIA se combina con la EMERGENCIA y eso nos ubica en un momento histórico para Latinoamérica en la que la crisis podría ser la mayor oportunidad para producir una transformación real y profunda en nuestras ciudades.
¿Por dónde empezamos?
Al final de cuentas el mundo está compuesto por continentes, los continentes por países, los países por estados/provincias, por ciudades, por barrios, por urbanizaciones, por casas, por familias, por personas.
En el mundo existen un poco más de 6500 millones de personas, de diferentes colores, con diferentes idiomas, con distintas creencias, con diversas costumbres… pero al final personas como tu y como yo. Seres humanos con virtudes y defectos, con esperanza y desaliento, con sueños y frustraciones, con las mismas necesidades humanas que nosotros.
Para saber por dónde empezar creo que es fundamental que pensemos en ¿Dónde se origina realmente el problema? Y ¿Qué podemos hacer al respecto?
Obviamente habrán muchas perspectivas diferentes, sin embargo la gran mayoría de pensadores a lo largo de la historia está de acuerdo en que la raíz del problema se encuentra en nuestro propio corazón.*
Considerando en que finalmente el mundo está compuesto por personas, quisiera proponer que la transformación social tiene que partir de una transformación de nuestra manera de relacionarnos con los demás y que eso solo es posible cuando ocurre una transformación profunda en nuestro corazón.
Así que si queremos ser agentes de transformación en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestra ciudad, en nuestro país… será necesario que iniciemos por estar dispuestos a que nuestro corazón sea transformado.
Realmente lo creo… (Creo que el amor puede cambiarlo todo)
¿Es esto para ti?
En el mundo existen tres tipos de personas: los espectadores, los que crean y los que siguen.
Cómo te lo comentaba al inicio, me cansé de ser parte de quienes espectan y ven que las cosas pasen. He decidido ser parte de quienes hacen que las cosas pasen, independientemente si son grandes o pequeñas.
He escrito este libro pensando en quienes también desean ser agentes de transformación en su propio contexto. Así que:
- Si la verdad no te interesa mucho el tema de la transformación… pero puedes darte cuenta que hay algo que no está bien en el mundo y quisieras explorar un poco respecto a su causa… esto es para ti.
- Si no tienes mucha experiencia pero quisieras empezar a hacer algo por los demás… esto es para ti.
- Si ya has estado participando de algunas actividades para cambiar la realidad de tu entorno… esto es para ti.
- Si estás dirigiendo un movimiento en tu comunidad y quieres profundizar más en las implicaciones de la transformación… esto es para ti.
- Si quieres que tu vida sirva para ser parte de la solución y contribuir a que todos vivamos en un mundo mejor… esto es para ti.
Es mi perspectiva…
Es lógico que las cosas que pienso son escritas desde “mi propia perspectiva” y es por eso que quiero reconocer que mi punto de vista está influenciado por mis vivencias, mi contexto, mis estudios, mis motivaciones, mis sueños… Es por eso que quiero compartir brevemente algunas de esas influencias en mi perspectiva:
Joven: escribo como un ser humano con virtudes y limitaciones, con muchos sueños, con una pasión profunda en su corazón y con un fuerte entusiasmo por ser parte de la transformación de su contexto.
Latinoamericano: escribo como alguien que ama profundamente a Latinoamérica, que está convencido de que nuestros países tienen muchísimo que aportar al mundo.
Teísta: escribo como alguien que ha llegado a experimentar el amor de Dios y que ha decidido seguir a Jesús. No comparto muchas de las prácticas actuales del sistema religioso, al contrario, considero que una relación personal con Dios es lo que realmente puede transformar nuestra vida, no un conjunto de normas.
Activista: escribo como alguien que cree en el potencial de las personas y que desde hace años ha trabajado acompañando en el proceso de desarrollo de líderes juveniles y en diferentes proyectos de ayuda social y comunitaria.
Caminante: escribo como alguien “en medio del camino”, con sueños, con temores, con algunas respuestas, con muchas preguntas todavía….
Simplemente comparto esto contigo para admitir que lo propongo es mi perspectiva y que no pienso que sea “la perspectiva” y única manera de ver las cosas. Me parece que es importante reconocer eso para poder enfatizar en las convicciones que nos unen en lugar de en los elementos que podrían separarnos. Lo bueno de esto es que no necesitamos estar de acuerdo en todo para poder unir esfuerzos por la transformación de nuestro entorno.
La verdad no me interesan mucho las etiquetas. Creo que al final de cuentas todos somos compañeros de camino y que cualquiera que piense en el bien común, independientemente de sus propios paradigmas, podemos encontrar puntos de contacto para unir esfuerzos y construir juntos una Latinoamérica que sea un mejor lugar para vivir.
Dimensiones de la transformación
Para poder armar un rompecabezas eficientemente necesitamos tener en mente la imagen que obtendremos al terminarlo, eso nos ayudará a ordenar las piezas y a ir armándolo paso a paso. De igual forma, para poder reparar una bicicleta es necesario que comprendamos al menos el mecanismo esencial que la hace funcionar. De manera similar, sería imposible que un relojero arregle un reloj sin entender la manera en cómo deben engranarse las diferentes partes para que trabaje correctamente. Lo mismo ocurre con una computadora, con un carro, con el cuerpo humano y con todos los sistemas mecánicos y orgánicos (vivos).
Es indispensable que tengamos al menos un conocimiento básico de cómo “funcionamos” como seres humanos para poder proponer una transformación que sea coherente e integral. Para lograr entender algunos de los principios básicos de la transformación quiero plantearla en tres dimensiones que, aunque están interconectadas, pueden ser descritas de manera independiente.
Transformación Personal (Interna):
En esta dimensión se encuentran dos componentes claves de nuestra vida: identidad y cosmovisión. Nuestra manera de entendernos a nosotros mismos y nuestra manera de interpretar la realidad están escondidas dentro de estos dos factores vitales. Profundizaremos sobre esto y algunos temas afines a nuestra relación con nosotros mismos en la primera parte del libro.
Transformación Relacional:
Esta dimensión tiene que ver nuestra manera relacionarnos con otros, nuestra manera de ver a los demás, nuestros pensamientos y sentimientos hacia otros. Estaremos profundizando sobre la dinámica de nuestras relaciones en la segunda parte del libro y podremos explorar algunos factores que pueden ayudarnos a desarrollar relaciones saludables con quienes nos rodean.
Transformación Social:
En esta dimensión se encuentra la manera en que nosotros nos relacionamos con el entorno: la sociedad. Para llegar a entenderla de una manera más coherente la analizaremos desde sus diferentes esferas de influencia. Por otro lado, en la tercera parte del libro veremos cómo podríamos formar parte de un movimiento capaz de transformar nuestro propio contexto.
¿Qué tiene que ver al amor en todo esto?
La respuesta a esa pregunta en realidad es todo el libro!
Al intentar hacer un breve resumen de cómo el amor puede realmente marcar una diferencia en la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con nuestro entorno, corro fuertemente el riesgo de hacerlo de una manera superficial.
Sin embargo, creo que podría ayudarte a tener un panorama general del argumento central del libro y de esa manera será más fácil que vayas uniendo las piezas del rompecabezas en tu mente. Una respuesta podría ser:
Nuestra manera de vivir está directamente influenciada por nuestra manera de entender el mundo y de relacionarnos con quienes nos rodean. Cada uno de nosotros, como seres humanos, hemos sido creados con la necesidad y la capacidad de amar y nuestra transformación profunda tiene mucho que ver con aprender a amarnos a nosotros mismos y a los demás.
En medio de este proceso, al descubrirnos a nosotros mismos y caminar junto a otros no solamente somos transformados internamente, sino que somos más concientes de nuestra responsabilidad como agentes de transformación en nuestro entorno. De esa manera es como las diferentes dimensiones de la transformación (individual, relacional y social) están profundamente interconectadas y tienen que ser exploradas en conjunto si queremos ser parte de la una transformación real en nuestro propio contexto de influencia.
