¿Por dónde empezamos?
Al final de cuentas el mundo está compuesto por continentes, los continentes por países, los países por estados/provincias, por ciudades, por barrios, por urbanizaciones, por casas, por familias, por personas.
En el mundo existen alrededor de 6500 millones de personas, de diferentes colores, con diferentes idiomas, con distintas creencias, con diversas costumbres… pero al final personas como tu y como yo. Seres humanos con virtudes y defectos, con esperanza y desaliento, con sueños y frustraciones, con las mismas necesidades humanas que nosotros.
Para saber por dónde empezar creo que es fundamental que pensemos en ¿Dónde se origina realmente el problema? Y ¿Qué podemos hacer al respecto?
Obviamente habrán muchas perspectivas diferentes, sin embargo la gran mayoría de pensadores a lo largo de la historia está de acuerdo en que la raíz del problema se encuentra en nuestro propio corazón.*
Considerando en que finalmente el mundo está compuesto por personas, quisiera proponer que la transformación social tiene que partir de una transformación de nuestra manera de relacionarnos con los demás y que eso solo es posible cuando ocurre una transformación profunda en nuestro corazón.
Así que si queremos ser agentes de transformación en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestra ciudad, en nuestro país… será necesario que iniciemos por estar dispuestos a que nuestro corazón sea transformado.
¿Estás dispuesto a ser transformd@?
Tag:Amor, Esperanza, Reflexión, Relaciones, Responsabilidad Social, Transformación
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Muy buena la reflexión Marcos. Hoy la use para la introducción de una charla de grupo y armamos un lindo debate. Felicitaciones y saludos desde Argentina.